GACHAS DULCES O POLEÁ

Gachas Dulces

No hay nada que me guste más que rescatar recetas tradicionales de cocina y hacerlas. Las gachas dulces o poleá es una de ellas. Es un postre que se hacía cuando no había mucho con qué alimentarse. Este tipo de recetas usa ingredientes muy nobles y que al mezclarlos en las cantidades idóneas hace que se consiga una receta para chuparse los dedos.

Esta receta entra como una de mis favoritas al igual que puede ser el arroz con leche o el bizcocho con trozos de chocolate. A las gachas también se le conoce como polenta o grits, talvina o puches y también las hay saladas aunque esta receta tengo pendiente de hacerla también. Ahora sí, vamos a empezar con nuestra receta de gachas dulces o poleá.

Gachas de Pueblo

Ingredientes:

  • Harina de Trigo: 4 cucharadas.
  • Azúcar: 5 cucharadas.
  • Semilla de anís: 1 cucharada.
  • Aceite de oliva: 100 mililitros.
  • Canela en rama: 1 unidad.
  • Leche: 1 litro.
  • Cáscara de Naranja: 1 unidad.
  • Pan.
  • Sal.

Receta de Gachas Andaluzas

1: Cortamos a rebanadas el pan para luego cortarlo a trocitos. El pan si puede ser del día anterior y tiene una miga densa mejor que mejor. Una vez cortado lo llevaremos a un cazo con aceite de oliva bien caliente y lo freiremos. Cuando se haya frito, apartamos en un plato con una servilleta para que suelte el aceite sobrante.


2: En una sartén añadiremos aceite de oliva y pondremos las semillas del anís (matalauva) y la cáscara de una naranja. Normalmente se usa cáscara de limón pero yo he usado naranja y también le viene muy bien. Lo dejaremos freir hasta que los bordes de la cáscara estén crujientes.Una vez frito, colamos el aceite para apartar las semillas y la cáscara.


3: Cuando hemos colado todo bien, volveremos a añadir el aceite de oliva en la misma sartén y a fuego medio añadiremos el harina de trigo, iremos moviendo todo bien hasta que el harina se tueste y se integre.


4: Una vez se haya integrado todo bien empezaremos a añadir leche poco a poco. El truco de las gachas está en esta parte. Iremos añadiendo la leche a chorritos, cuando se haya mezclado todo bien añadimos otra poca y haremos eso hasta acabar con el litro de leche. Verás que al principio salen grumos y tal como vas añadiendo leche esos grumos desaparecen y se crea una especie de bechamel bien fina y limpia.


5: Cuando hemos echado todo, añadimos azúcar y la rama de canela, movemos bien hasta que la leche empiece a hervir que será cuando la mezcla espese un poco. Una vez hierva movemos unos 5- 6 minutos de forma constante y a fuego bajo para controlar mejor la textura de nuestras gachas.


6: Una vez que ha espesado un poco se puede presentar en una cazuela de barro con el pan tostado que freímos antes, un poco de canela en polvo y un chorrito de miel por encima. Hay que tener en cuenta que las gachas cuando se enfrían espesan un poco así que aunque al principio te parezca que está líquido, luego verás que tiene la textura perfecta que buscábamos.

Con esto ya tenemos nuestras gachas lista para comer. Espero que te haya gustado.

RECETA TRADICIONAL SOPA DE CEBOLLA

Ya está aquí el frío y por eso hoy he hecho una sopa de cebolla acompañada de un pan crujiente con queso gratinado y también con unos trocitos de panceta. Esta sopa es una receta tradicional en nuestra cocina junto con la sopa de ajo o sopa castellana.

Esta sopa de cebolla se comía cuando no había gran cantidad de alimentos y se tenía que usar ingrediente baratos para cocinar. Al fin y al cabo se trata de cebolla y caldo.

Sopa de Cebolla Fácil

Ingredientes:

  • Cebolla: 4 unidades.
  • Ajo: 1 diente.
  • Pan
  • Agua: 200 ml.
  • Vino Blanco: 100 ml.
  • Mantequilla: 1 cucharada.
  • Caldo de carne: 1 litro.
  • Queso blando: 1 trocito.

Sopa de Cebolla con Pan y Queso.

1: En primer lugar vamos a pelar las cebollas. Hemos usado 4 cebollas de un buen tamaño. Las cortaremos en juliana ya que así se hace más agradable a la hora de comerlas.

2: Una vez hemos cortado la cebolla, cortaremos también un ajo. Si puedes y tienes chalota, te recomiendo que uses un par de ellas y la peles también.

3: Ponemos en la vitrocerámica una olla grande y con el fuego a la mitad añadiremos una nuez de mantequilla y la derretiremos. Una vez fundida, añadimos un chorrito de aceite de oliva virgen y movemos bien.

4: Añadiremos la cebolla y el ajo y lo dejamos pochar durante un rato (20-25 minutos). Una vez pochada la cebolla, añadimos vino blanco y dejamos en el fuego hasta que se evapore el alcohol. Después de eso, añadiremos el caldo de carne. Si es posible usar uno casero mucho mejor, si no pues puedes usar pastilla de caldo o los bricks que vienen ya preparados.

5: Echamos también el agua y dejamos que cocine a fuego medio durante unos 30 minutos.

6: Por otro lado, cortamos en rebanadas la pieza de pan y untaremos con ajo los bordes. Añadiremos queso rallado por encima y lo llevaremos al horno unos 12 minutos (hasta que se funda el queso).

7: Después de haberse cocinado nuestra sopa de cebolla, la llevaremos a un cuenco o taza, en medio pondremos una rebanada de pan crujiente con queso y si queremos podemos añadirle unos trozos de panceta para darle el toque maestro a nuestra receta.

Crema de Calabaza y Zanahoria

Nunca está de más meter una crema de verduras en nuestro menú, es un plato ligero, fácil de preparar y muy nutritivo. Hoy vamos a hacer una crema de calabaza y zanahoria. Tengo pendiente realizar más recetas con verduras u hortalizas aunque el proceso siempre es muy similar.
Tanto la calabaza como la zanahoria tienen un color muy similar por lo que es ideal combinar estos dos ingredientes en la crema para mantener el color anaranjado que buscamos. Si por cualquier motivo no tienes calabaza a mano pero quieres realizar la receta, puedes usar calabacín.

Crema de Calabaza Vegana

Ingredientes:

  • Calabaza: 750 gramos.
  • Zanahoria: 4 unidades.
  • Curry: 1 cucharadita.
  • Patatas: 250 gramos.
  • Ajos: 2 dientes.
  • Cebolla: 1 unidad.
  • Picatostes.
  • Pimienta.
  • Sal.

Crema de Calabaza Receta de la Abuela:

1: Lo primero que haremos en esta receta será pelar bien todas las verduras y hortalizas que vamos a usar para nuestra crema de calabaza. Pelamos las patatas, las zanahorias y las cortamos en trozos no muy grandes. La calabaza podemos pelarla con un pelador, la piel está algo dura pero es mucho más fácil que si usamos un cuchillo. La cebolla y el ajo lo picaremos muy finito.

2: En una olla alta echaremos un buen chorrito de aceite de oliva virgen extra e incorporaremos el ajo y la cebolla. Todo eso a fuego medio-alto en nuestra vitrocerámica.

3: Después de haber pasado unos 5 minutos y tener ya el ajo y la cebolla pochada, añadiremos la calabaza, zanahoria y patata. Salpimentamos. Moveremos bien ayudándonos de una pala y le echamos el curry. Este ingrediente dará un sabor más intenso al plato.

4: Una vez que hemos añadido el curry, le incorporamos un caldo de verduras, si por casualidad no tienes, puedes añadirle agua. Le echaremos caldo hasta cubrir aproximadamente un par de dedos por encima de las verduras.

5: Ponemos el fuego alto, cerramos con una tapadera y esperamos a que la verdura esté blanda.

6: Una vez que la verdura ya se ha cocido, la añadimos a una batidora ya sea de vaso o de brazo aunque yo prefiero la de vaso ya que se bate mejor y no quedan grumos. El truco está en conseguir la textura deseada para nuestra crema de calabaza está en añadir parte del propio caldo con el que hemos hecho la verdura poco a poco. Añadiendo un par de cazos obtengo la textura que a mí me gusta que es no muy líquida, si quieres puedes añadir un poco más, eso ya irá a vuestro gusto.

7: Cuando se ha batido todo solo queda añadirlo en el plato y acompañar con unos picatostes o trocitos de pan frito por encima.